Los últimos estudios de inserción laboral realizados por AQU muestran que las personas graduadas del ámbito de Humanidades tienen una situación laboral, a los tres años de la obtención del título, claramente desfavorable respecto a los restantes ámbitos disciplinarios. Este estudio tiene por objetivo averiguar si los graduados de las titulaciones del ámbito de Humanidades logran igualar, al cabo de seis años, a los titulados de los demás ámbitos disciplinarios, es decir, si los graduados del ámbito de Humanidades necesitan más tiempo para obtener una buena inserción.
Para averiguarlo se encuestó, en el año 2008, a los graduados de Humanidades de la promoción de 2001 que en el año 2005 no desarrollaban funciones de nivel universitario, así como a aquellos que por muestreo quedaron fuera de la encuesta.
De este estudio se extraen las conclusiones siguientes:
En resumen, la gran mayoría de los ocupados no varían su situación. Sólo el 6,6% (20) ha pasado de ocupado a parado o a inactivo al cabo de tres años.
El 84,1% (53) de los titulados de Humanidades que en 2005 estaban en situación de paro o de inactividad mejoran su situación laboral tres años después. Del total de inactivos (28), el 28% (8) sigue en la misma situación en 2008.
La situación de 2008 es claramente más positiva que la de 2005: casi la mitad ha progresado (46,5%). Pero también puede efectuarse la lectura inversa: más de la mitad de aquellos que estaban en situación de inadecuación en 2005 (53,5%) todavía siguen en las mismas condiciones de inadecuación.
El haber sido la titulación universitaria un requisito para acceder al puesto de trabajo en el pasado parece ser que facilita el progreso en la adecuación al cabo de tres años. Así, el porcentaje de progreso de aquellos a quienes se les requirió un título universitario para acceder a su puesto de trabajo es del 63,6%, 20 puntos superior al porcentaje de progreso de aquellos a los que no se les exigió titulación universitaria.
El hecho de ser un requisito la titulación universitaria a la hora de acceder al puesto de trabajo parece ser que incrementa la probabilidad de acabar desarrollando funciones de nivel universitario. Así, por ejemplo, el porcentaje de personas con máxima adecuación es mayor para el grupo que tiene como requisito una titulación universitaria que para aquellos a los que no se les exigió ninguna titulación superior (24% frente a 14%) y, a la inversa, el porcentaje de inadecuación es más elevado para aquellos a los que no se les requirió ninguna titulación (51% frente a 31%).
Al cabo de seis años de la obtención del título, comparando los resultados entre los graduados de Humanidades que quedaron fuera de la muestra en el año 2005 y los graduados del resto de los ámbitos disciplinarios al cabo de tres años, llegamos a las siguientes conclusiones:
18.8.2010