El 30 de abril de 2025 tuvo lugar la presentación pública de los resultados del estudio Vía Universitaria 2023-2025. Se trata de un estudio impulsado por la Red Vives de Universidades y que tiene por objetivo recoger la experiencia universitaria y las condiciones de estudio en 20 universidades de los territorios de habla catalana. Una edición más, AQU Catalunya ha coordinado su dirección técnica.
Con más de 45.000 encuestas recogidas durante el 1er semestre de 2024, podéis encontrar resultados muy interesantes en los diferentes materiales que se han publicado recientemente, como por ejemplo el informe elaborado colaborativamente por siete grupos de investigación o, de forma más resumida, el dosier de prensa correspondiente.
Sin embargo, en este boletín queremos hacer una selección de algunos resultados que creemos suficientemente significativos en el marco del aseguramiento de la calidad. Son los siguientes:
El peso de la educación universitaria virtual
los resultados muestran que 1 de cada 5 estudiantes de grado ya cursa sus estudios en esta modalidad. En el caso de los másteres, esta proporción llega hasta 1 de cada 3. Es evidente que la universidad en línea es la principal protagonista de este escenario, pero hay otras: alrededor de un 10 % de los estudiantes de máster cursan la titulación de forma virtual (o mixta), a pesar de estar matriculados en una universidad tradicionalmente presencial. No es un escenario completamente nuevo, pero no por ser conocido es menos relevante si pensamos en los retos que plantea para las universidades y agencias de calidad.
La transformación de la metodología docente
en la tercera edición del estudio (2020-2022) pudimos observar cómo las metodologías docentes tradicionales (basadas en las clases magistrales y la evaluación única) retrocedían a favor de metodologías más activas o innovadoras. Una de las hipótesis de ese cambio fue, obviamente, la adaptación obligada derivada de la crisis sanitaria de 2020. Pero tres años después no se observa un retroceso en un escenario prepandemia. Todo apunta a que la transformación de la metodología docente ha acabado consolidando.
La cara y la cruz de la valoración de la experiencia universitaria
por último, en esta edición también vemos una recuperación de la valoración de la experiencia universitaria pospandemia. Tras tocar fondo en la 3ª edición con un 56 % de descontento, en esta última ola se han recuperado con creces los valores prepandemia. Esta es indudablemente la cara. En cuanto a la cruz, no podemos obviar que aproximadamente 3 de cada 10 matriculados siguen mostrando cierta decepción con la experiencia universitaria. Una proporción relevante que plantea la necesidad de seguir trabajando por mejorar la calidad del sistema universitario.