Las personas, en el centro de AQU Catalunya: conocimiento experto externo y compromiso profesional al servicio de la calidad universitaria
A lo largo de treinta años, AQU Catalunya ha construido un modelo de evaluación reconocido por su independencia, rigor técnico y vocación de mejora. Esta trayectoria no se explica únicamente a través de normas, metodologías o resultados: es, sobre todo, fruto del trabajo del personal de la agencia y de las personas expertas externas que participan en los procesos de evaluación.
Actualmente, AQU Catalunya cuenta con un equipo de 59 profesionales que hacen posible el funcionamiento diario de la organización y dan continuidad a sus proyectos. Desde la incorporación de la primera persona al equipo, el 1 de enero de 1998, la plantilla ha crecido y se ha especializado al mismo ritmo que las competencias de la Agencia. Este proceso ha permitido reunir perfiles técnicos diversos y cualificados: el 69,5% de la plantilla tiene una titulación universitaria y, dentro de este colectivo, el 17,1% son doctores o doctoras. Apostar por la capacitación profesional y la formación continua como motores de mejora son objetivos a los que la Agencia destina hasta un 2% del presupuesto del capítulo 2, que incluye, entre otras cuestiones, la formación del personal. La implicación del equipo en su desarrollo profesional también queda reflejada en los datos: cada persona participa, de media, en 8,86 actividades formativas, mientras que el volumen total se sitúa en 147,6 actividades.
Su labor garantiza que cada proceso cuente con marcos metodológicos sólidos, información fiable, apoyo organizativo y criterios coherentes. Detrás de cada informe, visita, estudio o acreditación hay un trabajo constante de planificación, coordinación, análisis y seguimiento. La profesionalidad, la capacidad de adaptación y la vocación de servicio público del personal han sido determinantes para responder a los cambios del sistema universitario, a los nuevos requisitos normativos y a los retos tecnológicos, así como para mantener la actividad sin interrupciones en momentos especialmente complejos.
Las personas expertas, piedra angular de la evaluación
Junto a este equipo estable, las personas expertas que colaboran externamente con la Agencia constituyen la piedra angular de los procesos de evaluación de AQU Catalunya. Se trata de personas de reconocido prestigio en los ámbitos académico y profesional, así como de estudiantes, que aportan conocimiento disciplinario, experiencia y una mirada plural. Su participación permite contrastar evidencias, contextualizar los datos y formular valoraciones fundamentadas que contribuyen tanto a la rendición de cuentas como a la mejora continua de las universidades.
En la evaluación del profesorado, las personas expertas analizan los expedientes de su ámbito de conocimiento y elaboran informes preliminares que se elevan a las comisiones correspondientes. En la evaluación de instituciones y programas, se integran en comisiones específicas y comités de evaluación externa que elaboran los informes y llevan a cabo las visitas. La combinación de perfiles académicos, profesionales, metodológicos y estudiantiles refuerza la consistencia de las valoraciones y permite incorporar perspectivas complementarias.
La selección de estas personas se realiza de acuerdo con criterios de capacidad y mérito, independencia, objetividad y ausencia de conflictos de intereses. AQU Catalunya también vela por la pluralidad de procedencias, la participación de profesionales de universidades públicas y privadas y la incorporación de personas de otros sistemas universitarios, tanto estatales como internacionales. La formación y las instrucciones específicas que reciben completan este proceso de selección y favorecen una actuación coherente con los estándares europeos, el código ético y la política de calidad de la agencia.
Cada año colaboran con AQU Catalunya cerca de 800 personas expertas, de las cuales alrededor de 400 participan en la evaluación del profesorado. La otra mitad se encarga de la evaluación institucional y de titulaciones. El reparto entre hombres y mujeres es paritario: un 49% son mujeres y un 51%, hombres.
Un modelo basado en la colaboración y la confianza
La calidad de los resultados depende de la complementariedad entre estos dos colectivos. El personal de AQU Catalunya aporta conocimiento institucional, continuidad, metodología y capacidad de gestión, mientras que las personas expertas suman especialización, diversidad de perspectivas y un juicio externo independiente. La confianza mutua y el trabajo compartido convierten esta suma en un sistema de evaluación sólido, transparente y útil para el conjunto de la comunidad universitaria.
De cara al futuro, mantener este modelo implica fomentar la formación y el desarrollo profesional, preservar y transferir el conocimiento acumulado, incorporar nuevos perfiles y garantizar la renovación de un banco de personas expertas diverso y cualificado. En un contexto marcado por la internacionalización, la transformación digital y la inteligencia artificial, el capital humano seguirá siendo el principal activo de AQU Catalunya y la mejor garantía del rigor, la independencia y la credibilidad de su actividad.