30 años de AQU Catalunya: Tres décadas generando conocimiento para la calidad universitaria
A lo largo de 2026, la Agencia publica mensualmente noticias que repasan las tres décadas de historia de la Agencia desde distintas perspectivas. La de mayo pone en valor la generación de conocimiento que lleva a cabo AQU Catalunya para facilitar al sistema universitario catalán indicadores que permitan tomar decisiones fundamentadas.
Tal como establecen los estándares y directrices para el aseguramiento de la calidad en el Espacio Europeo de Educación Superior (ESG), el aseguramiento de la calidad tiene una doble finalidad: la rendición de cuentas (accountability) y la mejora (enhancement). Ambos objetivos requieren información fiable, comparable y útil para la toma de decisiones. Si la calidad se refiere a los procesos y los estándares a los objetivos que se pretende alcanzar (Harvey, 2024), resulta difícil hablar de calidad sin disponer de indicadores que permitan medir el grado de consecución de estos objetivos y de referentes que permitan evaluar, tanto longitudinal como transversalmente, cuál es nuestra posición relativa.
La generación de conocimiento forma parte de la misión de AQU Catalunya desde sus inicios. Desde los primeros informes de evaluación, se fueron incorporando indicadores progresivamente. Primero, a partir del desarrollo del sistema de información de universidades (UNEIX) y, posteriormente, gracias a las encuestas impulsadas por las universidades y las encuestas cíclicas coordinadas por AQU Catalunya. Durante estos treinta años, esta función se ha desarrollado principalmente a través de dos grandes ejes: los sistemas de indicadores académicos y los estudios de encuestas.
Indicadores académicos
En cuanto a los indicadores académicos, la consolidación de UNEIX permitió incorporar progresivamente evidencias cuantitativas a los procesos de evaluación, vinculadas a entradas (perfil del estudiante), recursos (profesorado, datos de servicios) y resultados académicos (tasas de rendimiento, éxito, abandono, etc.). Posteriormente, herramientas como Winddat (2012) y el portal EUC (2016) facilitaron el acceso y la visualización de la información, lo que contribuyó a aumentar la transparencia del sistema universitario catalán. Si en los primeros procesos de evaluación predominaban los informes descriptivos, hoy disponemos de indicadores comparables que permiten contextualizar los resultados, identificar tendencias y orientar la toma de decisiones basada en evidencias.
Otros hitos importantes de este proceso fueron la definición del Catálogo de indicadores de la docencia (2005) y el Catálogo de titulaciones de AQU Catalunya (2016).
Estudios de encuesta
El segundo gran eje ha sido el desarrollo de las encuestas del sistema universitario. La Encuesta de Inserción Laboral, diseñada en el año 2000 y realizada por primera vez en 2001, es el origen de la actividad del área de Generación de Conocimiento. Desde entonces, se han incorporado la Encuesta de Empleadores (2014) y la Encuesta de Satisfacción de los titulados recientes (2015), configurando un sistema estable de recogida de información sobre los resultados e impacto de la educación superior.
Estas encuestas comparten dos rasgos distintivos. Por un lado, son instrumentos codiseñados con las universidades a través de los espacios de participación del sistema. Por otro, nacen con el objetivo de proporcionar información útil para la toma de decisiones y para la mejora de las titulaciones, los centros y las universidades.
De la rendición de cuentas a la cultura de calidad
La Ley 15/2015, de 21 de julio, de la Agencia para la Calidad del Sistema Universitario de Cataluña atribuye explícitamente a la Agencia funciones relacionadas con la observación y el análisis del sistema universitario, la elaboración de indicadores y la identificación de áreas de mejora. Los datos recogidos durante más de dos décadas han contribuido a fundamentar el debate público sobre la educación superior. En momentos en que se cuestionaba el valor de los estudios universitarios o se hablaba de “superávit de titulados”, los resultados de las encuestas de inserción laboral han aportado evidencias sólidas sobre la aportación de la educación superior a las trayectorias profesionales de las personas graduadas y que, en línea con los resultados observados en los países de la OCDE (2025), los datos muestran que las personas con estudios superiores siguen teniendo mejores oportunidades laborales y profesionales.
Estos estudios, enmarcados en las funciones de observación y análisis del sistema universitario de la Ley 15/2015 de AQU Catalunya, han permitido profundizar en el relato del sistema de educación superior. Esta función también ha permitido abordar cuestiones estratégicas para el sistema universitario catalán. Son ejemplos estudios como Diferencias de género en la inserción laboral 20 años después de haberse titulado (2021) o, más recientemente, Estudio sobre la equidad en la inserción laboral y movilidad social.
Retos de futuro
Si los últimos treinta años han sido los de la construcción de un sistema sólido de evidencias, los próximos treinta deben ser los de la consolidación de una cultura de calidad basada en el uso de estas evidencias para la transformación institucional.
Como señala Harvey (2024), el futuro de los sistemas de calidad requiere desplazar el énfasis del cumplimiento formal hacia el compromiso institucional con la mejora. En este sentido, la calidad no se construye solo a través de procedimientos y estándares, sino también mediante la capacidad de las instituciones para analizar las evidencias disponibles, reflexionar sobre los resultados e impulsar cambios significativos. El reto ya no es generar más datos, sino utilizarlos mejor. El objetivo principal del Área de Internacionalización y Generación de Conocimiento de AQU Catalunya es trabajar con el sistema universitario catalán para ofrecer indicadores y estudios útiles, comparables y orientados a la toma de decisiones.